miércoles 3 de junio de 2009

La viejecita Número 1, y las viejecitas Números 2 y 3

En las afueras de un parqueo municipal, junto a la Catedral Metropolitana, hay dos lindas viejecitas que piden dinero. Lo que hacen es lo siguiente: cada vez que un vehículo sale del parqueo, ellas se acercan y tienden la mano. Es raro que no les dejen algunos centavos.
Tienen el aspecto bonachón y esa ternura atinente solo a los humanos cuando ya pasamos cierta edad. Pues resulta que este par de viejas putas, sí, viejas putas y cerotas, no hicieron sino desplazar a otra buena viejecita que pedía dinero. Ya lo ven, amigos mías, la realidad tiene sus giros inesperados.
La cosa sucedió así: una viejecita, a la que diremos la Nümero 1, ocupaba ese lugar, desde hacia años. La vi muchas veces (en los años 1990, cuando yo vivía y apenas sobrevivía en el Centro Histórico). Era encorvada, pequeña, casi diminuta, decididamente imposibilitada de trabajar debido a su edad (¿70, 80?). Bajo la lluvia, cubierta con un nailon, bajo el sol, cubierta con un pañuelo, ella se mantenía a la caza de un par de monedas que, siempre me pareció, le daban de buen agrado.
Con el tiempo, cuando las viejas Números 2 y 3 se dieron cuenta de que la viejecita Número 1 era bien recibida por la comunidad vehicular, se le pegaron, se mantuvieron a su lado y no la dejaban ya estirar la mano, pues siendo más potentes se adelantaban a pedir el dinero.
Ese desplazamiento, competencia desleal, zancadilla, robo de derecho de puesto, expulsión territorial, es algo muy semejante a lo que hacen, desde tiempos remotos, los más fuertes sobre los más débiles: cagarse en ellos cuando ven que les va bien. Eso es lo que hacen los criminales cuando extorsionan: destruyen lo que otros han construido con tanto esmero.
Sirva esta reflexión, oh, amados blogamigues, para desintoxicarme del rencor con que hoy y otras veces las he visto a ese par de viejas putas.
La viejecita buena, la Número 1, estuvo un tiempo pidiendo limosna a pocos pasos alejada de donde la desplazaron las invasoras. Hace más de un año que no la veo. Solo veo a estas dos viejas que, por cierto, no se ven tan pijaceadas que no puedan coger una escoba.

Saludos.

13 comentarios:

Nancy dijo...

Y bueee, mi querido Moscar, me hiciste recordar la tan trillada anécdota del que vendía cangrejos alemanes (con la cubeta tapada) y cangrejos chapines (con la cubeta destapada). Cuando le preguntaban la razón de tener a unos tapados y a otros no, respondía: los cangrejos alemanes se poyan, forman escaleras para ir trepando unos primero y otros después, hay que taparlos para que no se escapen. Pero los cangrejos chapines, cuando ven que uno intenta subir, lo bajan de un tirón, así que no van a salir.
Qué viejas cangrejas más hijas de su progenitora.
Apapachotes

Nancy dijo...

Ya sé que los cangrejos no tienen que ver con las viejas, pero me hiciste recordar la historia

Angel Elías dijo...

Moscardon, creo que hay que hacer una campaña de desprestigio contra la 2 y la 3, que bien merecida la tienen.

Johan Bush Walls dijo...

Para mi que todo es una conspiración para desestabilizar a las viejecitas 2 y 3.

Salú pue.

la-filistea dijo...

Cierto, muy cierto.
Semos malos don Juanca.

Juan Carlos Lemus dijo...

Nancy

jajaj, eso de los cangrejos está bonito, conozco a mucha gente así, bien cangrejajajajajaja

y vieras que sí, que los cangrejos sí tiene que ver con las doñas, pero ellas no escalan sino empuja, puja, pujan.
apapachos, nacy de los olivos y demás fustanes.



Hola, Angel
si querés, nos juntamos en la catedral, yo llevo molotov, pancartas y hules con cáscaras de naranja.




Johan Bush Walls
cabal su pisto, maestro, es una conspiración. Propongo que busquemos a la viejita 1 y la hacemos confesar que es parte del hi5 conspirador.


Hola, saludable la-filistea

jajaja, semos malos, muy malos, seño, un poquito de catarsis hacemos.
abrazos

Anónimo dijo...

Nos indigna, don Moscardón, que usted nos acuse de competidoras desleales cuando nosotras solo hicimos lo que la cervecería, la pollería, la cementería, la azucarería, etcétería., hacen en el país. Eso se llama libre mercado, gracias a Dios vivimos en libertad en este país. Dios guarde y estuviéramos en Cuba. Usted debería leer a don Muso Ayau cada domingo para aprender.
También nos gustaría que deje de llamarnos "Viejas número 2 y 3", patojo insolente. Por favor respete las canas y dejé de compararnos con crustáceos encubetados, que eso de las comparaciones está bien para las fodongas ociosas se la pasan brincando de blog en blog.

Saludes

Tecla Varela Vara y
Alma Marcela Silva de Alegría

Empresarias de la recolección autorizadasa por Tu Muni.

WARATE dijo...

ME RECUERDA ALGUNOS PERSONAJES DE CHARLES DICKENS... ME HACIA SUFRIR CON ELLOS. QUE PENA LO DE LAS SEÑORAS... ELLAS SON HORRIBLES (COMO DIRIA WILDE) ME REFIERO A SU RUINDAD... YO RESPETO A LAS SEÑORAS PERO ASI NO SE VALE.
LLUVIOSOS SALUDOS. :0)

(NO ME GUSTA LA *GENTE ANONIMA*)(SORRY)

Juan Carlos Lemus dijo...

Anónimo nÜmero 1, 2 y 3
Dudas existenciales:
AL Muso ayau, ¿por qué le dicen Muso?
Por cierto, ese caballero está a punto de convertirse en simpático viejecito que hace cola en el CAMIP.
Duda dos: si los etcetería hacen eso, ¿no deberíamos dejar de consumir cemento, azúcar, chelas y pollos?



Hola, querida WARATE!

Fijate que a veces me pongo a pensar: todos tenemos un pasado. Vemos a viejecitos en las calles que inspiran, a muchos, ternura; y yo, como soy mero malicioso, pienso, cuántos de ellos cometieron errores que afectaron de por vida a otros?
Recibe un abrazo, y que por cada gota de lluvia que te caiga recibas un euro, mucha salud y amor.

luisloaz dijo...

mientras me libero un momento de ver como se seca la pintura, hoy me anime a pasar por su sitio don juan carlos. y leyendo esta publicación se decirle: yo creo que llevando lo mismo a un nivel macro o mínimo. acá todo el mundo quiere tener su esclavo, y no necesariamente el que heche nuca cuando uno se lo dice, sino quien le de el dinero para saciar sus necesidades, por la simple razon de ser "el" o "ella", Si la vida decide dejar a alguien con la verdadera discapacidad para ganar su sustento, creo que es un acto loable apoyarle como a la viejita 1, ajuaa. pero si es una persona oportunista, y paracita, que el único aporte que da a la sociedad es el convertir el oxigeno a dióxido para alimentar a las plantas. entonces creo que lo único que merece es un escupitajo bien flemático(y con los otros tipos de personalidades) en el rostro. y esto se lo dice un recién adulto que aun vive con sus padres. lo que lo hace aún mas cómico. bueno me comentaba mi padre que no había podido ingresar al sitio. bueno ahora tengo una nueva dirección: luisloaz.wordpress.com o esliteraturahoy.blogspot.com

en ambas es usted bienvenido, y sirvase de leer. gracias

saludos maestro, que la magia literaria bese vuestra frente durante los siglos de los siglos amen. atte luis loaz

Anónimo dijo...

Respuestas a sus dudas existenciales

1. A don Muso le dicen así por su profunda devoción a Benito Mussolini. Es cierto que el ruquito está haciendo fila (mientras se frota las manos) en el CAMIP.

2. No. Me extraña mano, es usted periodista de Prensa Libre o se hace?


Ps. Pido disculpas a la conocidísima (por su familia?) Warate por la ofensa que le causa el que yo no use mi nombre. I'm very sorry

Patricia Cortez dijo...

querido Mosca, las viejitas dos y tres son históricas y ahistóricas, al mismo tiempo, resulta que tienen años de deambular por el centro, antes tenían su nido en la fallecida Samaritana, a donde llevaban una docena de chirices que recolectaban de la avenida elena a la 20 calle de la zona uno todas las mañanas, entrenaditos para dar lástima. a mi me hicieron caer una vez, cuando se fingían enfermos (en aquellos años yo era estudiante romántica de medicina) las doñas se quedaban lejitos, solo mirando, haciendo como que vendian moñas para el pelo y siempre tenían hecha la permanente y el tinte, gracias a la labor de los niños, entonces no eran tan viejas.
y bueno, los niños crecieron y ya vé, que yahvé tarda pero no olvida, que las viejitas ahora no tienen para el tinte, así que tienen que atalayarlo a usted, para que les dé, pero como dice su anónimo, fieles discipulas de Ayau, sólo han cambiado por las necesidades y el flujo del mercado-central, y la ley de oferta y demanda

Athreyu sbs dijo...

Finalmente me asomo por aca para leer el moscardonazo de la semana.
Esta historia refleja la actitud de muchos guatemaltecos. Digo, esto no es porque ellas sean viejitas o porque no trabajen o porque sean de determinado lugar. Eso pasa a todos niveles y en todos lugares. La envidia y el "trabar cania". Se comen el mandado.
Estas viejitas abundan en todos lados, en Xela hay tambien, pero se saben cuidar su territorio, digo, ya sabes donde anda cada una, si en la U o en determinado cruce o semaforo. Seguro a todas les llega la edad del retiro.
A mi casa solia llegar a pedir ayuda, cada mes o poco mas, un viejito que nunca entendi como se animaba a salir a la calle, supongo que es la necesidad. Una vez le pidio a mi madre, aparte de lo que le daba de comida y dinero, que le "prestara" 5 quetzales. Al mes siguiente llego y le pago los cinco quetzales y le dio cincuenta centavos mas como interes, rehusando aceptar una negativa de mi madre. La actitud de honradez y sencillez del senor me pego en lo mas hondo y me hizo sacar lagrimas por dentro, las que mas se sienten.

Estoy en un laboratorio que investiga tratamiento del agua residual. O sea, agua de caca.
Esa es mi vida... pura mierda.

PD. (Mil perdones, no se como usar tilde en este teclado).