
El Parque Central de la ciudad de Guatemala fue convertido en una espantosa torta de cemento por el alcalde Lee Duarte, en 1984, pues sus arquitectos pretendieron hacer algo parecido al Zócalo, del Distrito Federal de México; y eliminaron árboles, bancas y los faroles redondos que lo alumbraban. Sentado en ese parque, un día cualquiera, me encontré abriendo ampliamente la boca para ver qué había en él.
Un merolico a grandes voces anuncia que vende sangre de culebra. Esa misma sangre sirve para curar dolores de cabeza y hemorroides, pero además con ella puede averiguar si las mujeres son infieles. Así lo grita por un altoparlante. Tiene enrollada, más muerta que viva, una culebra en el antebrazo.
Unos pasos más allá, un señor grita por micrófono que nuestras almas serán condenadas a lo más profundo del infierno. Nos "sugiere" que ¡aceptemos a Cristoooo!!!!!!! porque ¡el fin del mundo se acerca!!!!!! y los malos sufrirán del llanto y del ¡crujir de dienteeeees!!!!! Utiliza frases convincentes: "Los pecadores serán devorados por las llamas", "la maldición de Jehová caerá sobre los pervertidos..." Trato de no darme por aludido. Es mejor seguir descansando, taparse los oídos y cerrar los ojos. O bien es bueno "aceptar a Cristo”, quien quita y ése es mi día.
Hay vendedores de hierbas que tienen líquidos turbios en frascos donde hubo compota o leche. El vendedor levanta uno y nos dice a los presentes que así de turbio tenemos el vientre debido a nuestro tabaquismo (a propósito, les cuento que dejé de fumar gracias a la lectura del libro Easyway, de Allen Car. Se los recomiendo. También pueden buscarlo como “Es fácil dejar de fumar, si quieres” -prosigo); tenemos así el vientre debido a nuestro alcoholismo, a nuestra mala alimentación; tenemos de ese color en las entrañas porque tomamos mucha gaseosa, mucho café, no hervimos el agua, comemos mucha grasa, porque existimos, pues, porque existimos.
Convencido de que uno es una calamidad, de que está podrido en cuerpo y alma, puede que todavía queden ganas de seguir descansando en otra banca: hay señoras que venden, del lado de la Biblioteca, muy buen atol de elote, arroz en leche, pan con frijol, tostadas, qué va a querer...
En el suelo observamos la huella nacional: basura de elotes, naranjas exprimidas, bolsas amarillas, colillas de cigarros, papel periódico, vasos plásticos, cajitas de chicle ya sin chicle, botes de jugo, de agua pura, latas de agua gaseosa, servilletas sucias.
¿Alguien recuerda la matanza? Una bomba estalló cerca de este parque, el 5 de septiembre de 1980, a las 9:35 de la mañana. Fue en la época de Romeo Lucas García, general que gobernó de 1978 a 1982. Hombre de mente anquilosada, de mano dura; uno más de los muchos criminales que gobernaron este país. Esa vez murieron lustradores, taxistas y transeúntes. Las imágenes de la TV mostraban brazos por el suelo, piernas, zapatos. Eran personas trabajadoras. Los que así mataron nunca fueron castigados. Para ellos todo el llanto, el crujir de dientes y las más candentes llamas del infierno.
El bombazo fue atribuido por el gobierno de Lucas a la guerrilla, y por la guerrilla al gobierno de Lucas. Hubo siete muertos, más de 200 heridos, más de 50 vehículos destrozados. Fueron 20 candelas de dinamita las que metieron dentro de un picop. La noche de ese mismo día mataron al por entonces famoso locutor, crítico del gobierno, Timoteo Curruchiche.
Es una pena terminar contando tragedias, pero, para alegrar los corazones, brindemos juntos con un elote loco (maiz con mostaza, mayonesa, salsa de tomate y queso) a la salud de las manifestaciones con bombas lacrimógenas que se dan de cuando en cuando en este parque; de las procesiones de Semana Santa y de los mitines políticos, todas éstas, tradiciones de nuestra guatemalidad. Pero también brindemos a la salud de la Concha Acústica, donde a veces bailan marimba en vivo los adultos, hip hop los chavos y, otras veces, unas damas cristianas lanzan La Palabra de Dios con sus coritos.
(Pintura: El Grito, de E. Munch)
(Mi blog de crítica teatral/ballet/ópera, bienvenido/as: Cabalgante: http://cabalgante.blogspot.com/)
11 comentarios:
Como diría en la entrada de Rennes-le-Château... "Este lugar es terrible".
Nada que agregar Juan Carlos.
Saludos.
Salud pues. Coincido con la Filis.
Apapachos
p.d.
¿Qué te parece mi foto de perfil basada en el mismito cuadro de Munch? Es una reinterpretación...
Yo he estado algunas veces en el parque (muy pocas realmente) y pues a parte de lo descrito por su merced, puedo agregar que también hay amigos de lo ajeno, que aprovechan para hacer su chance; pero entre tantas cosas feas, malos olores y ladrones, ese parque si que ha tenido su historia.....
Linneo no hubiera descrito mejor a las malas hierbas, don Jhon Charles. han sido muchos recuerdos recientes los que se han manifestado en mi memoria. en antevez, recuerdo al señor que vendía liquiditos cafés, "yodo con agua", y que si uno se tomaba eso jamás se le volvería a parar la paloma. mire que desfachatez!!, jajaja yo me he sentido un tanto hostigado por esos predicadores callejeros, tengo mis creencias, pero realmente me provocan nauseas con sus directas e indirectas, con sus falacias y condenas. libres de pecado sera mi... huevo a huevo huele también el parque, o aun olor característico que tiene la naranja rancia. el otro día me comentaba un compañero de un taller de que ahí mismo también se mercan cuerpos. buena escusa para darme una escapada. de paso me pegan jiote u esos míticos cuentos de un tal SIDA. jajaja
alegremente no vivi todavia esa epoca del 84 quiza nací seis años tarde, y este tal posada carriles andaba ya pelandose la verga por otros lados.
le agradezco la propuesta de ser lider, he conocido el infierno, y vago por sus calles casi a diario. la verdad se decirle que estoy considerando ser un cobarde mas, ya que ninguna ideologia o sangre me convence. pero cuando se me muera toda esperanza, yo me apunto a ser carne de cañon.
saludos maestro, que bajen las musas desnundas, o sino desnudas con babydolles transparentes untados de vino, y lo transporten casi a diario. a lugares mejores donde ser pervertido no nos salga tan caro.
Juan Carlos, precisamente el sábadito estaba tan ebrio que intente callar, cosa que no haria sobrio por timidez y decencia, a uno de estos predicadores de la muerte como diria uno que estaba mas loco que yo y no quiero decir su nombre pero empieza con N(ientzche), en fin, cosas que le voy a contar a los nietos de mis amigos...jajaja
Colorida y desnuda tu descripción del parque...pero, aunque me gusta mucho la autenticidad y honestidad de tus palabras, en mis recuerdos el parque huele a tarde lluviosa de bohemios intentando escribir poesía en pedazos de papel, tratando además de olvidar entre versos e intentos de rimas, la humillación de haber sido expulsados de Imery por consumir (un grupo de siete o seis)en toda una tarde, una sola taza de café.
Colorida y fidedigna ha sido su descripción. Agrégole mis personajes favoritos: sean pues mencionadas las dos prostitutas que de la banca hacen su espacio de labor, culminándola luego en las casetas de los sempiternos sindicalistas que allí habitan. El canario de la suerte, que papelito en el pico dice para mí el futuro vecino. Salúdole, con el mismo entusiasmo del sindicato de lustradores, cuya junta directiva sobrepasa los dos siglos si sumamos sus edades.
Olvidé decirte que algo que me impresionó muchísimo fueron las declaraciones de alguien (¿un heladero, quizás?) que contó cómo le cayó una mano mutilada el día de la trágica explosión. Siempre que hablan de aquel horrendo suceso, viene a mi memoria la mano mutilada.
Salve, Saludable Filis, Filis Tea:
Bienvenida al parque terrible. ¿Cuántas veces, aullando como un lobo a la espera de la salida de la Luna, a medio parque husmeando sus honduras, anduve?
Oh, tú que revelas el pasado y el futuro, Honorable Filis, dime, cuántas veces anduve por ese parque franqueando sus poderes mágicos al son de mi pobre aullido?
Querida Nancy:
Tu versión del Grito es fantástica. Yo la llamaría El Gritito.
Es un grito más bien alegre y travieso, como el de su dueña, que también puede volverse Terrible, como el parque y este blog.
Salud! Dinero! Amor!
Anónimo:
Cierto. Hizo falta añadir que hay rateros. Es una vaina, porque a mí antes me encantaba aullarle a la Luna desde esos lugares. Y además, en la noche, se desprende un olor a orines. En fin, lástima. Saludos.
Asaz loaz Luis el Eficaz el Asaz El poeta Asraín hijo de Abraham:
Segùn dicen, a los presos les dan agua con yodo para que mengüen los deseos de la carne.
Los predicadores de parque, al igual que los que venden medicinas raras, los veo como en vitrina y me divierten, pero todo es que me salga de la vitrina y me dan ganas de antipredicarles.
Y bienvenido al mundo de los cobardes: te estábamos esperando desde hace años. Y que viva la clase bloguera. Firma Carolus Linnæus
Lester Oliveros:
Yo creo que una vez le grité sho, pisado, a uno de esos predicadores. Pero, al igual que vos, andaba tan ebrio que hoy ni lo recuerdo. Mas tengo la imagen de una de sus siervas, que se rió. ¿de mí, del su pastor, de su Señor? Nunca lo sabré.
Sería divertido andar uno por ahí de paseo y de repente encontrarse de predicador a Nietzsche o a von Hayek.
Saludos, dineros y amores.
Salve, cara Solizabet:
Los parques, cuando llueven, se ponen nostálgicos. Hay tardes más tristes que las señoras que aman a Dios. Y la tarde es una orquesta con sus instrumentos rotos. En esos cafés, como el de Imery, evidentemente no aprecian la poesía. Agradezco tu visita. Y como bienvenida te obsequio un acróstico:
Seguramente
Odiaban
Los
Imerys
Zorros
A
Borrachos
Escandalosos
Tambaleándose
Prado:
Y faltó, además, la descripción de los que antes eran niños de la calle y ahora son adultos, hasta la tercera generación. El canario de la suerte… es cierto. Flaco y hambriento, pica cualquier papelito creyendo que es comida y a uno le sale: “Hoy el amor tocará a su puerta”, etcétera.
Hay lustradores también de 70 años que recuerdan el bombazo. te cuento que una vez hablé con uno de ellos y lo recordaba todo.
Y que te de mucha salud y amor el canario de la suerte.
Nancy:
Yo también hablé con un lustrador que lo recuerda todo muy bien. Es terrible. La vida, digo, a veces, es terrible.
Pero lo bueno es que dejé de fumar.
Abrazos.
Mi interpretación de El Grito:
Una señor está cruzándose una pasarella sobre la calzada Roosvelt y de pronto voltea y mira que están asaltando a una señora, en la San Juan. Su grito es tan fuerte que logra disuadir a los asaltantes. Bien hecho Munch!
Anónimo:
escena dos de El Grito:
un niño está haciendo berrinche en el supermercado. su madre le pega tal grito que el niño queda paralizado y con los pelos parados, para siempre. Bien hecho, señora.
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