martes 28 de julio de 2009

estafa mac donalds/ los paiz son tiendas de shumito/ los capitalinos estamos desnutridos


Hace pocos días me vi obligado a comer en Mac Donalds.

Me sirvieron una “hamburguesa de luxe”.

El tamaño y el sabor no pueden ser más miserables y ofensivos, como miserables son los ingredientes.

Saboreando esa torta (maná del infierno) reflexionaba sobre la manera como nos estafan ante nuestras propias bocas. Pero además de eso, me puse a rumiar esto: que los capitalinos, casi todos, estamos desnutridos porque:


-no existe control de calidad en los alimentos. (te vas 15 días a ciertos países y regresás gordito, rosado y vigoroso).

-para los pobres, no hay mucho donde escoger: La despensa familiar (donde una mano quiebra los billetes); para las clases medias bajas y medias: maxi bodegas y los Paiz.-para las emergencias, las abarroterías o tiendas de shumito, donde se consigue un buen almuerzo de tortillas, un panito bimbo y agua pura en bolsa plástica.


Las góndolas que tienen esos supermercados están llenas de productos para presos. Los jamones, quesos, embutidos y camarones, todo es lo mismo. La poca variedad hace que se consuman esas carnes, que no probarían a diario sus dueños.

La única opción es, a veces, consumir de la góndola de productos importados que ponen los paiz en un rincón. Y esa góndola mide un par de metros, con poca variedad de conservas y mucho más caras de lo normal. Es más, esos productos importados ni siquiera son de alta calidad, como lo merecemos todos. (Hasta los beliceños pueden escoger entre más variedad de productos).


En otras palabras, eso es un sucio monopolio. Somos víctimas de un monopolio atroz, de una aberrante avaricia y de una lujuria mercantil que corroe los dueños de supermercados. Babeantes y excitados, no se conforman con vender sus mismas mugres todo el tiempo sino que imponen otra de sus marcas: Suly.


Estamos desnutridos en las ciudades del país porque la clase media, que tiene poder de compra en supermercados, se encuentra frente a frente con chorizos, salchichas y jamones de mala calidad. Y esa marca Suly, aparecida hace unos años, es una mierda de producto que incluye jamones, trapeadores, pan, desodorantes para baño y toallas sanitarias. (bueno, lo de las toallas sanitarias es invento mío, se los regalo).


Ciertamente, una vieja máxima (muy empresarial) te lo advierte: “si no lo quieres, no lo compres”. Es cinismo. Yo no compro suly, por dignidad, pero advierto que me veo obligado a comprar en paiz (lo anoto por si algún día me ven con mi carretilla). Parecerá una inconsecuencia de mi parte, pero no lo es porque otra opción sería vivir cazando, pelando mis propios pollos, haciendo caldos con las palomas de la Catedral Metropolitana, ordeñando mis vacas y fabricando mi propia miel. (a propósito, eso de ordeñar es muy sabroso).

Así que pueden estar satisfechos los avaros esos. O consumimos en sus lugares o terminamos comprando en las tiendas de shumito, que venden exactamente lo mismo.

Por todo eso, hoy lanzo este aullido de dolor al universo, y maldigo a los supermercados paiz, a las hamburguesas de luxe y los jugos de naranja tan asquerosos que venden en burger king. ¡¡¡Todas estas hamburgueserías son cantinas donde el organismo borracho acaba con anemia y desnutrición. !!!!! Aggggggggggggg, spectrum martes mónitor croud !!!!!!!
(Imagen: Saturno devorando a su hijo, de mi tío espiritual Goya. Imagen que, para este caso, retitularemos "Buen provecho").
(Mi blog de crítica teatral/ballet/ópera, bienvenido/as: Cabalgante:
http://cabalgante.blogspot.com/)

viernes 17 de julio de 2009

desahogo

Era bajita y buena gente. Fue mi abogada. A pesar de sus 51 años, tenía la cara lisa, como la de una niña. Recuerdo que muchas veces nos tomamos un café, ya como cuates, no como profesional y cliente. Le regalé mis libros, unas flores cuando me divorció, una botella de vino en otra ocasión. Ella me contaba anécdotas de cuando se casó, otras de antes de casarse; también me compartía las alegrías de su vida junto a sus hijas.
No sé si a ustedes les ha sucedido, pero en mí hay recuerdos que, por lo recurrentes, parecen absurdos. Voy a poner un ejemplo. Emina Cintora, (así se llamó en esta tierra mi abogada y amiga) me contó que una de sus hijas, estudiante de química y farmacia (no estoy seguro de la carrera) que cuando uno pone la ropa en jabón basta dejarla reposando solo 15 minutos. No es necesario más tiempo, como alguna vez vi que lo hacía mi madre, quien dejaba la ropa en detergente de un día para otro. Mis hermanas, por su parte, decían que era bueno cuatro horas. El asunto es que cuando he puesto mi ropa en jabón, antes de meterla a la lavadora, me venía a la mente Emina Cintora y su consejo, siempre.
Otro ejemplo de esos recuerdos permanentes lo tengo sobre otro amigo. Éramos muy jóvenes y a él lo mandó a llamar su suegro. El viejo tenía fama de amargado y sobreprotector de sus hijas, a las cuales nos agarrábamos con qué gusto. Pues cuando mi amigo llegó, me contó que iba con gran miedo de que el viejo lo golpeara (lo cual no sucedió) por eso, Tono, (así se llama mi amigo y es un diablo, divertidísimo) me dijo, riéndose: “cuando él me hablaba, yo tenía empuñado entre la bolsa de mi pantalón mi lapicero Bic, pensando que si el viejo cabrón se me tiraba encima, aunque fuera un puyón le daba en la mano para salir corriendo”.
Con Tono nos divertimos mucho con eso. Cada vez que sucedía algo riesgoso, nos decíamos: “llevá tu lapicero Bic, mano”.
Tonux anda por ahí, se casó con una gringa y tiene dos hijos, una casona y un carro viejo. Aquello me lo dijo hace años, pero confieso que casi cada vez que agarro un lapicero Bic me acuerdo de eso.
O sea que tal vez yo estoy mal de la cabeza.
El asunto es que recuerdo a Emina Cintora, pero no solo por su consejo del jabón y la ropa, sino porque pude verla como a una amiga, a una persona francamente adorable, de gran sentido del humor, muy correcta e inquebrantable en sus principios.
Anoche, cando me enteré de su muerte a manos de alguien que la baleó (pudo ser un robo, un acto agresivo al estilo guatemalteco, qué sé yo) sentí:
-rabia
-deseos de llorar
-que todos nos vamos a morir, algún día.
- nunca imaginé que ella muriera tan joven.
-¿por qué no la vi este año? ¿por qué no la llamé para decirle lo de siempre: “qué gusto, emina, abrazos, cuídese, adiós”.
-ella me habría dicho: “siempre lo leo, abrazos”.
-también pensé, puta, la vida es lo que dura un aplauso.
-¿quién se recuerda de los cientos de miles de millones que han vivido a lo largo de la humanidad?
-¿habrá vida después de la muerte?
-en dónde está emina?

Y me puse a hablar con ella. Le di mensajes al aire: “¿cómo está, emina? ¿Sufrió mucho? ¿cómo se siente? Espero que esté bien, etcétera.
Emina fue una mujer adorable, muy simpática y de buen corazón.

Saludos, los amo, casi a todos,
El moscardón

martes 7 de julio de 2009

Narración del Partido Nacional (La palabra es lengua de dos filos)



Amigues blogueres, aquí les mando esta fumada.


En la Guatemala estamos familiarizados con una docena palabras espantosas. A diario escuchamos acerca de la “Turba enardecida”, la “Horda delincuencial”, “Crímenes de lesa humanidad”, “Violentos disturbios”, “Linchan a Fulano”, “Violan los Derechos”, “Nuevo desfalco millonario”. Además, ya no sabemos qué hacer con tantos millones de dólares dentro de nuestra cabeza.

Y esta época tan infeliz podría ser narrada como un partido. Narremos, por lo tanto, así la vida, compatriotas:

“Entra el juez de línea con sus guardaespaldas, la turba enardecida está a punto de entrar al estadio. Vemos al portero con pasamontañas y con chaleco antibalas. El partido va a dar inicio, la alineación está lista, vemos cómo los antimotines se aprestan a reprimir a los peatones más tranquilos.
Prrrrrttttttttt... inicia la partida de ladroneees... Minuto cuarentaicinco de la primera mitá, el juez de línea levanta la bandera y marca la pena máxima. El volante le da una trompada al juez y ahora lo está insultando, vean eso, lo está insultando y le muestra una pistola. Los delanteros acusan al volante pistolero pero éste dice que no es él, véanlo, está apuntando con una pistola al árbitro y dice que no es él.

Sigue el partido y anulan la sentencia porque no hay pruebas. Esto se está poniendo bueno. Un espectador está pidiendo un autógrafo y lo meten preso, parece que lo acusan de interrumpir esa jugada y la Policía le pega.
Ahora vemos cómo llega un delantero con palos y armas de fuego. Apunta con el balón y dispara... ¡El trallazo pasa rozando el travesañooo! ¡La pelota se va, se va, se vaaaaaaa...! ¡Y se pierde en el horizonte! ¡Qué balazo más fenomenal! ¡Qué balazo, increíble, qué balazo más fenomenal!!!
Esta es la séptima pelota que se pierde, señoras y señores, ya no las devuelven y descubren que estaban llenas de coca. El árbitro se lame los dedos ante la noticia y se le hace agua la boca. Sigue pitando y llama a la Policía para que le faciliten diez balones con cocaína, lo cual se hace inmediatamente.

Mientras tanto vemos en la cancha cómo somatan contra la portería al defensa central, quieren prenderle fuego pero éste se alista a sacar su machete y viene la policía... viene la policía a poner remisión a una señora que no tiene nada que ver en el asunto... La señora está ofendida y le grita imbécil al policía que le da un bofetón...
Ahora el juez de línea está amenazado de muerte y un aficionado le tira un envase que le cae en el mero ocurso. Atención, atención, el juez de línea tiene hinchado el ocurso e indica que presentará una apelación ante los tribunales, pero ya le pusieron arresto domiciliario y dos recursos de amparo.
Ahora la Corte y el juez de línea citan al delantero para que se presente a dar declaraciones ante los graderíos pero éste les muestra los cinco dedos de la mano y se va a la otra esquina del cuadrilátero...
Feeeeederico Guillermo Silva, qué cochinadas estás narrandooo. Gallo la mejor sentencia, vemos cómo la gente está contenta, Juan Carlos, están consumiendo la cerveza de mayor tradición en los estómagos de los guatemaltecos, adelante estudios, ya estamos tomando.
Muy bien, Fede, sigan tomando, vamos ahora con unos anuncios: “Si tus crímenes quieres cometer, llámanos, con gusto te atenderán nuestras lindas señoritas”.

Sigue la jugada, ahora vemos cómo los delanteros ya han formado una barrera que impide que el Pescadito meta el balón en la canasta...
Hay un llamado al orden porque los cien metros no fueron nadados correctamente, parece que el presidente de la asociación se anticipó en el clavado y ahora está bien clavado... Hay una pinta en la que lo insultan, vamos a ver qué dice la pinta... la pinta dice “Marioneta del General” y él se ríe.
Hay hambruna, nos informan que hay hambruna en la cancha y se robaron el dinero de los jubilados sin embargo hay un recurso de casación; atención, no hay punto resolutivo y vemos que el recurso fue vetado.
Los jugadores dicen estar indignados y son citados todos al bar cantina la Media Cancha y allí mismo destapan tres botellas y se duermen... Seguimos paso a paso esta vuelta a Guatemalaaa... Ya los pedalistas están cansados pues parece que perdieron la Copa de Oro y todo Rumbo.
La gente está loca, véanlo, la gente se está volviendo loca y los cronistas literarios están tirando palabras por aquí y por allá; esto es un infierno, atención, se le suplica a los marchistas que se mantengan alejados del incendio; no hagan caso, sigan remando hasta la Concacaf y pasen por el incendio hasta donde los espera la tormenta del Niño y una fiesta...”
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Como decía al principio, no sabemos que hacer con tantos millones. Abrazos.